
Justo hace unas semanas atrás empecé con la tarea de remixar algunas canciones del "electrize it", la verdad, siempre me ha gustado cambiarles el enfoque una vez que ya han sido grabadas, jugar con sus elementos, experimentar con diversos estilos, en una palabra: deformarlas.
Mucha gente considera al remix como un elemento superfluo, que solo sirve para reforzar la cuestión comercial cuando se lanzan “singles” como cortes de difusión de un nuevo album. Pero la aparición de los remixes (así como la tarea que llevan adelante los disc-jockeys) constituye algo más importante.
Puntualmente, el remix revolucionó la relación entre músicos y espectadores. El espectador (que simultáneamente quizás sea músico) puede transformarse en “compositor” al re-editar un material grabado, samplear partes de un tema, y volver a montar todo aquello para dar lugar a algo nuevo. Pero todo esto constituye no tanto una creación sino una programación. Ya sea un tema para remixar (o varios para llevar adelante una sesión), “el acto de elegir basta para fundar la operación artística, al igual que el acto de fabricar, pintar o esculpir: darle una nueva idea a un objeto es ya una producción” , logrando así resignificar lo ya significado y movilizarnos a través del tiempo y el espacio de la historia de la música.
El remix, al igual que la canción grabada y editada en estudio, se ha desarrollado de la mano de la evolución tecnológica. No hay dudas que la música siempre se ha nutrido de la tecnología, sobretodo desde los inicios del siglo XX. Pero en el caso del remix, el avance tecnológico ha sido decisivo debido a las posibilidades de grabación, re-producción y manipulación de sonidos y de canciones. Ahora, ¿qué diferencia existe entre un remix y una canción? Principalmente, aquel primero se nutre decisivamente del segundo. Etimológicamente hablando, remix significa re-mezclar; implica, a su vez, re-editar una canción, modificándola lógicamente de su estado original. El propio concepto de remix, o re-mezcla, corresponde a una definición bastante reciente dentro de la historia de la música. El origen mismo del concepto lo podemos rastrear y ubicar en los años ´40, momento en que surgen los "sound systems" jamaiquinos, en donde un grupo de personas dotados de "toca-discos" reproducían y remezclaban música a lo largo de una fiesta. Obviamente hoy a este grupo de personas lo denominamos disc-jockeys (DJ o dee-jay).
La relación entre los DJ´s y los remixes es muy íntima: el desarrollo de uno tiene mucho que ver con el desarrollo del otro. Los dee-jays han pasado de ser simplemente aquellos que "musicalizaban" o ponían tan solo discos a ser considerados músicos, autores de sus propios temas que luego "tocarán" en una "sesión". Más aún, algunos dee-jays se han convertido en artistas con peso propio, algunos son equivalentes a las estrellas del rock o del pop, logrando que estos últimos puedan solicitar o encargarles que "remixen" sus canciones. En definitiva, el DJ está instalado y participa activamente dentro de la industria discográfica.
Lastimosamente todavía en nuestro país la mayoría de los DJ's no producen su propia música y menos intentan hacer remixes que podrían ser el principio de su carrera dentro de una producción musical auténtica. Tal vez dentro de unos años podamos contar con gran cantidad de DJ's y productores musicales, pero lastimosamente a mi modo de ver las cosas en la escena electrónica musical actual, tan sólo contamos con unos "selectors", que escogen las canciones que incluirá su DJ set, y es por ello que algunos DJ´s tienen ganada una reputación en la escena musical. "Pasar música" no se trata simplemente de poner un disco tras otro: hay que "sentir" lo que está pasando en la "pista", hay que saber captar el ambiente y el humor de los receptores. No es una tarea sencilla poner el tema adecuado en el momento justo, y para ello se requiere de una fina sensibilidad, propia de todo artista. La sesión que un disc jockey es una propuesta sonora dentro del espectro musical, cuyo recorrido nos trasnsporta por el tiempo y el espacio. Pero... ¿cuánto esperarán para lanzar sus propias produciones?
Este fin de semana toco en "Club Acqua", será un show diferente a todos los de este año, un show de remixes del nuevo album, tal vez un show con un set más de "club" por definirlo un poco, un poco más de una hora de temas alargados y estructurados en otros estilos y con otros matices.
Me encantaría en el futuro hacer remixes de otras agrupaciones y no sólo de mis canciones. Grupos como Octavia, Llegas, Quirquiña, Maldita Jakeca, Ciudad Líquida, La Manzana y algunas otras me parecen interesantes para experimentar un poco, jugar, deformar, remixar...
Tal vez el próximo año se pueda lanzar un compilado de remixes de lo mejor de la escena musical nacional. Por el momento quedan todos invitados a subirse a este proyecto.
Mucha gente considera al remix como un elemento superfluo, que solo sirve para reforzar la cuestión comercial cuando se lanzan “singles” como cortes de difusión de un nuevo album. Pero la aparición de los remixes (así como la tarea que llevan adelante los disc-jockeys) constituye algo más importante.
Puntualmente, el remix revolucionó la relación entre músicos y espectadores. El espectador (que simultáneamente quizás sea músico) puede transformarse en “compositor” al re-editar un material grabado, samplear partes de un tema, y volver a montar todo aquello para dar lugar a algo nuevo. Pero todo esto constituye no tanto una creación sino una programación. Ya sea un tema para remixar (o varios para llevar adelante una sesión), “el acto de elegir basta para fundar la operación artística, al igual que el acto de fabricar, pintar o esculpir: darle una nueva idea a un objeto es ya una producción” , logrando así resignificar lo ya significado y movilizarnos a través del tiempo y el espacio de la historia de la música.
El remix, al igual que la canción grabada y editada en estudio, se ha desarrollado de la mano de la evolución tecnológica. No hay dudas que la música siempre se ha nutrido de la tecnología, sobretodo desde los inicios del siglo XX. Pero en el caso del remix, el avance tecnológico ha sido decisivo debido a las posibilidades de grabación, re-producción y manipulación de sonidos y de canciones. Ahora, ¿qué diferencia existe entre un remix y una canción? Principalmente, aquel primero se nutre decisivamente del segundo. Etimológicamente hablando, remix significa re-mezclar; implica, a su vez, re-editar una canción, modificándola lógicamente de su estado original. El propio concepto de remix, o re-mezcla, corresponde a una definición bastante reciente dentro de la historia de la música. El origen mismo del concepto lo podemos rastrear y ubicar en los años ´40, momento en que surgen los "sound systems" jamaiquinos, en donde un grupo de personas dotados de "toca-discos" reproducían y remezclaban música a lo largo de una fiesta. Obviamente hoy a este grupo de personas lo denominamos disc-jockeys (DJ o dee-jay).
La relación entre los DJ´s y los remixes es muy íntima: el desarrollo de uno tiene mucho que ver con el desarrollo del otro. Los dee-jays han pasado de ser simplemente aquellos que "musicalizaban" o ponían tan solo discos a ser considerados músicos, autores de sus propios temas que luego "tocarán" en una "sesión". Más aún, algunos dee-jays se han convertido en artistas con peso propio, algunos son equivalentes a las estrellas del rock o del pop, logrando que estos últimos puedan solicitar o encargarles que "remixen" sus canciones. En definitiva, el DJ está instalado y participa activamente dentro de la industria discográfica.
Lastimosamente todavía en nuestro país la mayoría de los DJ's no producen su propia música y menos intentan hacer remixes que podrían ser el principio de su carrera dentro de una producción musical auténtica. Tal vez dentro de unos años podamos contar con gran cantidad de DJ's y productores musicales, pero lastimosamente a mi modo de ver las cosas en la escena electrónica musical actual, tan sólo contamos con unos "selectors", que escogen las canciones que incluirá su DJ set, y es por ello que algunos DJ´s tienen ganada una reputación en la escena musical. "Pasar música" no se trata simplemente de poner un disco tras otro: hay que "sentir" lo que está pasando en la "pista", hay que saber captar el ambiente y el humor de los receptores. No es una tarea sencilla poner el tema adecuado en el momento justo, y para ello se requiere de una fina sensibilidad, propia de todo artista. La sesión que un disc jockey es una propuesta sonora dentro del espectro musical, cuyo recorrido nos trasnsporta por el tiempo y el espacio. Pero... ¿cuánto esperarán para lanzar sus propias produciones?
Este fin de semana toco en "Club Acqua", será un show diferente a todos los de este año, un show de remixes del nuevo album, tal vez un show con un set más de "club" por definirlo un poco, un poco más de una hora de temas alargados y estructurados en otros estilos y con otros matices.
Me encantaría en el futuro hacer remixes de otras agrupaciones y no sólo de mis canciones. Grupos como Octavia, Llegas, Quirquiña, Maldita Jakeca, Ciudad Líquida, La Manzana y algunas otras me parecen interesantes para experimentar un poco, jugar, deformar, remixar...
Tal vez el próximo año se pueda lanzar un compilado de remixes de lo mejor de la escena musical nacional. Por el momento quedan todos invitados a subirse a este proyecto.










